
Chu’i el delineante trazaba circunferencias
más perfectas a pulso que con la ayuda de un compás.
Sus dedos creaban formas espontáneas salidas de la nada.
Mientras tanto, su mente permanecía libre y
despreocupada por lo que hacía.
No necesitaba aplicarse,
su mente era perfectamente simple y no conocía obstáculos.
Por ello, cuando el calzado es cómodo, se olvida uno del pie;
cuando el cinturón es cómodo, se olvida uno de la cintura;
y cuando el corazón está apaciguado, se olvida uno
de “a favor” y “en contra”.
CHUANG TZU
CUANDO, EL CALZADO ES CÓMODO…
TE OLVIDAS DEL PIE
Enseñanzas sobre las historias
Del sabio taoísta Chuang tzu
http://www.fotocommunity.com/pc/pc/mypics/539970/display/2622254
No hay comentarios:
Publicar un comentario