La mirada de los otros posiblemente también sea la mía.

14.2.08

concentración


Después de ganar varios concursos de arquería, el joven y jactancioso campeón retó a un maestro Zen que era reconocido por su destreza como arquero. El joven demostró una notable técnica cuando dio en el centro de la diana en el primer intento, y luego partió esa flecha con el segundo tiro...- "Ahí está", le dijo al viejo, "¡a ver si puedes igualar eso!".Inmutable, el maestro no desenfundó su arco, pero invitó al joven arquero a que lo siguiera hacia la montaña. Curioso sobre las intenciones del viejo, el campeón lo siguió hacia lo alto de la montaña hasta que llegaron a un profundo abismo atravesado por un frágil y tembloroso tronco. Parado con calma en el medio del inestable y ciertamente peligroso puente, el viejo eligió como blanco un lejano árbol, desenfundó su arco, y disparó un tiro limpio y directo.- "Ahora es tu turno", dijo mientras se paraba graciosamente en tierra firme.Contemplando con terror el abismo aparentemente sin fondo, el joven no pudo obligarse a subir al tronco, y menos a hacer el tiro.- "Tienes mucha habilidad con el arco", dijo el maestro, "pero tienes poca habilidad con la mente, que te hace errar el tiro"

12.2.08

relax

"Pedimos a los músculos que se relajen,
pero nosotros no podemos relajarlos por la fuerza.
...Ustedes pueden contraer tal o cual músculo,
apretar el puño...
pero relajar
consiste simplemente en dejar de contraer.
Pueden hacer ruido
pero no pueden hacer silencio.
Por el contrario,
si cesan de hacer ruido,
obtendran el silencio.
...Es una humilde petición que dirigen a sus músculos"
Arnaud Desjardins "La Meditación"











5.2.08

vanidad

"...No resulta extraordinario que existan
fuertes personalidades entre los laureados
y la tentación de vanidad es tan intensa
que resuta difícil no caer.
Una excepción fue
el doble Nobel de Física John Bardeen.
Años después de cosechar su segundo premio,
su compañero de golf le preguntó:
"¿pero tú cómo te ganas la vida?"
Muy interesante febrero 2007.

1.2.08

luz sombra


"La mucha luz es como la mucha sombra: no deja ver"
Carlos Castaneda.


las cosas

Las cosas, nuestras cosas,
les gustan que las quieran;
a mi mesa le gusta que yo apoye los codos,
a la silla le gusta que me siente en la silla,
a la puerta le gusta que la abra y la cierre
como al vino le gusta que lo compre y lo beba,
mi lápiz se deshace si lo cojo y escribo,
mi armario se estremece si lo abro y me asomo,
las sábanas son sábanas cuando me echo sobre ellas
y la cama se queja cuando yo me levanto.
¿Qué será de las cosas cuando el hombre se acabe?
Como perros las cosas no existen sin el amo.